Romanticismo Urbano (Esencia NAF NAF)

Fecha de publicación: 02 de Diciembre de 2015

Una de las grandes maravillas en el estilo de las parisinas es el don de darle vida a un concepto muy preciso: contraste.

La parisina es un ser mítico que ha pasado por los archivos de la historia como una figura femenina que, con gracia natural y gran habilidad, conserva en su energía la fuerza de un mito. Hábil para la belleza, la estética y el estilo.

Y uno de los secretos de ese arte estilístico se esconde en la cultivación de los detalles. Es allí, en las pequeñas variaciones, en las sutilezas, donde la mirada externa ve algo poderosamente chic y sin embargo...aparentemente simple. En los detalles, aparentemente ordinarios pero pequeñamente significativos, hay mucho de la magia de las parisinas.

Porque una de sus hazañas es hacer creer que todo en su apariencia tiene poco esfuerzo, poca inversión, un dejo de importancia, un toque de descuido. Muchas veces, ese efecto viene precisamente del contraste, de la colisión armónica de elementos que parecen contrarios, del encuentro de fuerzas que se contraponen pero que juntas, despiertan otro concepto preciso: chic.

Contraste. El arte de juntar cosas diferentes y crear una esplendorosa armonía. En el chic francés esto se traduce muchas veces así: la combinación de formalidad con algo sporty, la presencia recurrente del encuentro de masculino y femenino en un solo look, sorprender una prenda con otra completamente inesperada, usar algo roto con otra cosa que destile elegancia. Y también crear una ecuación donde se encuentra lo urbano y lo romántico.

Se sabe bien que París es la cuna de la Alta Costura, el lugar donde emergen visiones de elegancia deslumbrante como las de Christian Dior, el sitio de donde brota el lenguaje de Yves Saint Laurent, un lugar cargado de atmósferas grisáceas, donde los cafés de esquina y las luces de la tarde ofrecen una fantasía de espíritu amoroso. Lo francés tiene asociaciones poderosas con lo romántico – la delicadeza, la belleza sutil y cultivada, la belleza como filosofía, como forma de mezclar estética con función, como una forma de vivir que implica cultivar placeres y formas plácidas.

Y de igual manera, las calles parisinas son nido primordial de la experiencia moderna y urbana, ciudad para ser transitada a través de caminatas, acogiendo el transporte público, dejándose hechizar por la belleza inesperada de sus esquinas y lugares más mundanos.

Cierto aspecto del vestir parisino chic junta estos dos pilares de la ciudad, de la esencia francesa, de un legado donde se encuentra siempre lo delicado con lo funcional. En estilismos se transfiere a un bello contraste entre dureza y suavidad – encaje con cuero, vestidos con piezas utilitarias, prendas angulares con otras que flotan y caen, elementos ultra-femeninos con otros más citadinos.

¿Han notado que esa es estampa usual aquí? ¿Han pensado tal vez que si lo parisino chic es tan eterno, si sobrevive tanto a los caprichos variables de la moda es porque resume el contraste que caracteriza también y en esencia a todo lo que es femenino? Somos siempre un poco fuertes y un poco suaves. Y la vida actual nos invita con frecuencia a ser románticas y urbanas.

¿Cómo interpretas tú el romanticismo urbano de NAF NAF?

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¿Quién Escribe?

Vanessa Rosales

Escritora de moda. Ha sido corresponsal de Vogue Latinoamérica, escritora para Diners, Revista Exclama, Fucsia y Arcadia. Sus columnas de moda en el periódico El Heraldo la inauguraron como una singular voz crítica ante la moda en Colombia. Fue editora de Tutrend.com, Editora de Moda en Cromos y Proyectos Semana. Una formación académica en Historia y una Maestría en Periodismo con el diario argentino La Nación propiciaron en ella la capacidad para mezclar un agudo sentido editorial con una mirada más profunda de la moda y el estilo.

Embajadora de Onda de Mar y Consultora Editorial de Salomón Azulu, en 2012 creó Vanguardstyle.com, especializado en el tema del estilo. Actualmente vive en Nueva York, donde está becada por Parsons The New School for Design en una Maestría en Fashion Studies y desde donde ejerce como Editora del blog de Naf Naf.

vanessa @vanguardstyle.com