Tendencia a la vista: Blusas dramáticas

Fecha de publicación: 12 de Junio de 2015

Aquella que se ha asomado un poco al pasado de la moda sabe que, antes, una sola silueta podía cambiar el destino de muchas mujeres. Que podía transformar el curso de las imágenes y las editoriales. Que podía crear pequeñas revoluciones en los hábitos de vestir y en los deseos. Y que podía, incluso, llegar a ser símbolo de toda una década.

Cuando Coco Chanel comenzó a posicionarse como sacerdotisa y reina, lo hizo, en gran parte, por las siluetas que hacían parte su visión. Atrás habían quedado los días del corset. Las fotografías e ilustraciones mostraban mujeres con vestidos holgados, cinturas caídas, y siluetas que se adaptaban y permitían los nuevos tiempos; donde las mujeres podían moverse, andar por las aceras, conducir automóviles, participar en actividades deportivas y bailar jazz sin limitaciones.

Cuando Christian Dior se apropió del trono estilístico de París, luego de la Segunda Guerra, su desfile en la Avenue Montaigne incluía aquello que impulsó a la entonces editora de Harper´s Baazar, Carmel Snow, a exclamar que se trataba de un look nuevo: una silueta donde la cintura volvía a ser pequeña y las faldas exuberantes y abiertas, como flores. El histórico New Look de Dior – que sobrevivió hasta bien entrados los años 50 – tenía todo que ver con una silueta.

Con Cristóbal Balenciaga, las proporciones se volvieron dramáticamente esculturales, flotantes, y hechas para disimular, con gracia y elegancia, las imperfecciones de su madura y poderosa clientela.

En los 60, cuando las viejas generaciones sintieron el sacudón escandaloso de la minifalda, el choque se daba precisamente porque, hasta entonces, ninguna silueta había permitido que las mujeres mostraran tanto de sus piernas de manera pública.

Así, la mirada más veloz a la historia de la moda deja en los sentidos un tren visual de cambios, una transformación de formas. Las siluetas, esas formas distintas de ornamentar el cuerpo, han tenido siempre otro poder: definir el aspecto y los movimientos de las mujeres.

En las épocas de Chanel, Dior, Balenciaga y Saint Laurent, por ejemplo, las siluetas eran mucho más limitadas. VOGUE anunciaba “la” gran silueta de la temporada. Las mujeres se veían más o menos de la misma manera. Ahora, los ojos del presente pueden adivinar la década aproximada de una imagen a través de las formas que adornan el cuerpo de la mujer que en ella aparece.

Pero hoy, una silueta tiene efectos distintos, que se adaptan más al vestir del presente. Se valen todas, muchas, variadas. Ninguna manda sobre otra. Y todas parecen simplemente regresar, como si todas hubiesen sido ya inventadas. Como las tendencias, que se cruzan con otras radicalmente diferentes en un solo paisaje, mixto y ecléctico.

Pero, como las tendencias, de vez en cuando, una silueta comienza a aparecer con frecuencia; tal vez en las pasarelas, luego en las afueras de los desfiles, en esas fotografías vívidas y digitales de estilo callejero; luego, en las imágenes de las blogueras o en las postales de Instagram. Y así, despierta un patrón, visible para los ojos cazadores del estilo actual.

Si lo notan, en los últimos tiempos, nuestras imágenes digitales, los referentes del vestir más fabuloso, y los acercamientos en HD de mujeres que llaman la atención, están marcados por una silueta: las blusas dramáticas, que retienen la mirada, que a veces son supremamente simples pero que tienen algo escultural o un detalle poderoso que reinventa lo clásico. Pueden ser sin hombros, con mangas gitanas pensadas con exageración. Pueden ser como armaduras esculturales, volando sobre el cuerpo de la mujer. Pueden ser clásicas pero tener un detalle focal inesperado.

¿Por qué mandan? ¿Por qué aparecen? ¿Por qué nos generan fascinación? Porque son, como tantos otros estilismos del street-style de hoy, una manera de retener la atención por un poco más de tiempo. Porque están pensadas para ser fotografiadas y compartidas en el universo de nuestras pantallas. Hablan sobre una época donde la ropa se hace cada vez más pensando en cómo se va a ver – en fotos y redes.

¿Qué opinas de esta silueta?

Giros a lo clásico - vía popsugar
Comentarios: 0
up
20
Proporciones llamativas - vía stylecaster.jpg
Comentarios: 0
up
21
Esculturas flotantes - vía fabfashionfix
Comentarios: 0
up
20
El look simple y escultural de Rosie Assoulin - vía fashionising
Comentarios: 0
up
19
La simplicidad se cruza armoniosamente con el drama -vía shotbygio
Comentarios: 0
up
17
Ellery es uno de los nombres que encabeza esta silueta - vía shotbygio
Comentarios: 0
up
19

Pages

¿Qué opinas de esta silueta?
Comentarios: 0

Comentarios

Agregar nuevo comentario

¿Quién Escribe?

Vanessa Rosales

Escritora de moda. Ha sido corresponsal de Vogue Latinoamérica, escritora para Diners, Revista Exclama, Fucsia y Arcadia. Sus columnas de moda en el periódico El Heraldo la inauguraron como una singular voz crítica ante la moda en Colombia. Fue editora de Tutrend.com, Editora de Moda en Cromos y Proyectos Semana. Una formación académica en Historia y una Maestría en Periodismo con el diario argentino La Nación propiciaron en ella la capacidad para mezclar un agudo sentido editorial con una mirada más profunda de la moda y el estilo.

Embajadora de Onda de Mar y Consultora Editorial de Salomón Azulu, en 2012 creó Vanguardstyle.com, especializado en el tema del estilo. Actualmente vive en Nueva York, donde está becada por Parsons The New School for Design en una Maestría en Fashion Studies y desde donde ejerce como Editora del blog de Naf Naf.

vanessa @vanguardstyle.com